Consejos para disfrutar de la nieve de forma segura

Consejos para disfrutar de la nieve de forma segura

Las montañas ya están cubiertas de nieve, seguramente muchos de vosotros las habéis visitado ya estas Navidades acompañando a vuestros hijos. Comienza una época muy divertida para disfrutar al aire libre con los más pequeños, jugar con la nieve y practicar deportes de invierno.

Esquí, Snowboard, Snowshoeing (las raquetas de toda la vida) o simplemente un trineo son algunas de las actividades de las que podrás disfrutar. Este tipo de deportes de nieve permite a los niños desarrollar su psicomotricidad, confianza y autonomía.

Pero la nieve, aunque es muy divertida, es el escenario frecuente de pequeñas caídas y accidentes. Se calcula que un 80% de las lesiones que se producen se pueden evitar, como nos indica el Hospital Sant Joan de Déu en su informe del observatorio Faros.

Riesgos de los deportes de invierno

Hay que vigilar que los esquís y las tablas sean adecuadas a su nivel, que las botas sean de su número, estén bien cerradas y se ajusten a su tobillo a la perfección. También necesitarán un casco para evitar lesiones. No les dejaremos solos ni les permitiremos acceder a lugares escarpados, con rocas o con muchas pendientes. No deben salir de las zonas señalizadas y acotadas para los niños.

Con todo, y pese a las precauciones, es inevitable que con la velocidad, las novedades y la ilusión del juego en la nieve se produzcan pequeños golpes y caídas. Para ello, llevaremos Calmatopic en los bolsillos del anorak en cualquiera de sus presentaciones (roll-on o stick) y dejaremos que los ingredientes naturales de la ranita les alivien en sus percances.

Queremos daros unas pequeñas pautas para que hagáis vuestras jornadas deportivas más seguras y que nada os pille por sorpresa.

La ropa de abrigo, básica para disfrutar de la nieve

Nuestros pequeños deben ir protegidos de las bajas temperaturas pero no sudar y ‘cocerse’. Lo ideal es que los vistamos a capas para que puedan quitárselas en caso de que tengan calor.

Es importante que la ropa sea impermeable y transpire, así que olvidémonos de las camisetas de algodón que tenemos en casa, que no absorben el sudor correctamente. Apostemos por tres capas con una camiseta térmica, el forro polar y el anorak.

También les pondremos guantes, gorros para que no pierdan calor (por la cabeza se pierde gran parte del calor) y una bufanda tipo braga para evitar los enganchones. Añadiremos unas gafas con buen filtro solar en el cristal que les protejan de las radiaciones (polarizadas mejor) y de la ventisca.

No olvidemos el protector solar. Solemos asociarlo a la playa y el calor, pero la nieve es capaz de reflejar un alto índice de refracción solar y aumentar el impacto de la radiación ultravioleta. Esto se traduce en quemaduras, rojeces y grietas en la piel. Debemos comprar uno que se adapte a las necesidades de nuestros pequeños y aplicarlo frecuentemente.

¿Cuándo descansar?

Los niños pequeños apenas notan el cansancio hasta que no pueden más. Es nuestra labor organizar un día divertido, lleno de actividades, pero diseñado a la medida de su  edad y limitaciones. Debemos ir preguntándoles, sin agobiar, si están cansados o si les apetece parar un rato. Comer un tentempié puede ser una buena excusa para pararse y reponer fuerzas.

También es importante observar determinados indicadores que nos dan pistas de que nuestros hijos necesitan parar como si tienen los labios morados por el frío o las capas de ropa más cercanas a la piel mojadas. Aquí será importante explicarles que deben avisarnos o comentárselo al monitor para que no baje su temperatura y no se pongan enfermos.

No descuides su alimentación

Para disfrutar de una jornada tan intensa, con tantas emociones y novedades, es importante que nuestros pequeños tengan un aporte energético adecuado. Debemos seguir los siguientes pasos:

  • Desayuno completo: la primera comida del día es esencial para garantizar un estado nutricional óptimo. Aún más teniendo en cuenta que vamos a estar todo el día jugando sin parar.
  • Hidratación: siempre que se realiza algún deporte hay que reponer los líquidos perdidos en el esfuerzo. El frío no invita a beber agua pero debemos ofrecérsela (o bien zumos naturales) con regularidad y asegurarnos de que beben en varias ocasiones a lo largo de la jornada.
  • Glucosa: ese azúcar natural que se transforma en carreras y saltos. Dáselo en forma de pieza de fruta, frutos secos o, nuestro gran aliado con los niños, el chocolate.

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